Panificando en vacaciones
Ya estamos de vuelta.
Las vacaciones siempre son demasiado cortas y nunca te da tiempo a hacer los mil planes que te planteaste inicialmente ni ver a toda la gente que querías ver.
De nuevo, la masa madre de viaje : )
No he desaprovechado la ocasión de cocinar alguna cosilla para amigos y family y, por supuesto, hemos hecho pan con masa madre ¡a 30º C! Para mí, todo un reto. Pero, viendo los resultados no podemos negar que no se nos ha dado mal.
Simplemente, os traigo unas fotos de mis "sobrinas" tarragoninas y de varios panes que hemos podido hacer. Espero que os gusten. Deseo que a las nenas y a sus papis les guste esta entrada porque a ellos va dedicada. A los que todavía estéis de vacaciones que las disfrutéis a tope y a los que no, mucho ánimo.
La fórmula que utilizamos fue (aproximadamente):
- 750 g de harina blanca de trigo "Manitoba" que compramos en una tienda de productos ecológicos
- 250 harina integral de centeno
- 400 g de masa madre blanca
- 500 g de agua aproximadamente
- 20 g de sal
Mezclar todos los ingredientes y dejar reposar en el bol tapado durante 30 minutos. Amasar un poquito y dejar reposar 5 minutitos. Volver a amasar y meter en un bol untado de aceite. Debido a la temperatura tan alta y a la humedad que había los tiempos de fermentación los acortamos con respecto a los tiempos que utilizo habitualmente. Dejamos la masa reposando un total de 120 minutos haciendo un plegado cada 40 minutos.
La sacamos del bol, la desgasificamos un poco y la cortamos y le dimos forma. La dejamos 1 hora tapada durante la segunda fermentación.
Un colador cubierto con un trapo enharinado es un perfecto banetón improvisado |
La horneamos a 220º C durante 50 minutos. El pan salió fantástico. No se nos ha quejado nadie : )
Lo que sí notamos es que este pan se seca y endurece mucho más rápidamente que en mi casa. Por lo demás, todos los consumidores quedaron satisfechos. A ver cuándo lo podemos repetir.
6 comentarios
Publicar un comentario en la entrada